Sectores económicos para actividades empresariales México-España

 

Empresarios mexicanos en medios españoles

Cuadro publicado en  Alimarket

Cuadro publicado en Alimarket

México viene de compras a España: de los pisos a los restaurantes

El País

Carlos Slim

El capital mexicano está en las lonchas de jamón Campofrío (grupo Sigma), en las obras de FCC (Carlos Slim), en el pan de sándwich de Bimbo, en los cines Yelmo (Cinépolis), en los autobuses Avanza (Mobility Ado) o en la empresa editora de este periódico, PRISA (Roberto Alcántara). También en los restaurantes Vips, la Tagliatella, los KFC. Todos están, parcial o totalmente, en manos de empresas mexicanas que han visto en España su trampolín natural hacia el resto de Europa. El astillero privado más grande del país (Barreras, en Vigo) pertenece en un 51% a Pemex, la petrolera estatal mexicana, que aprovechó las vacas gordas en el mercado del crudo y una serie de políticas para invertir en sectores ajenos a su negocio tradicional. Minera Los Frailes (la mina de Aznalcóllar) es propiedad del magnate Germán Larrea, protagonista de uno de los mayores choques con Manuel López Obrador, presidente de México, durante la pasada campaña electoral. Y algunas de las inversiones financieras más importantes de los últimos años en España (desde el Sabadell a Liberbank o a la malograda del Banco Popular) también tuvieron origen en México.

No hay estadísticas fiables de cuántos pesos se están transformando en euros en la península Ibérica, más allá de los datos que proporciona la base de inversiones del Ministerio de Industria registrados voluntariamente por las empresas. Muchas inyecciones de capital se canalizan a través de los Países Bajos. Pero esa plataforma da algunas pistas, como que en los últimos años México ha pasado a ser el primer inversor del subcontinente en España por delante de Brasil. El capital acumulado en diez años alcanza 19.180 millones de euros, equivalente al PIB de Navarra o al de Extremadura. Mucho dinero, más aún si se tiene en cuenta el bajísimo nivel de partida, a principios de los noventa: la inversión mexicana en España, a diferencia de la española en México, ha tardado en despegar. Pero cuando lo ha hecho, lo ha hecho con fuerza.

 
 

Alimentación, ocio... España, objetivo de las grandes fortunas mexicanas

Expansión

Pesos mexicanos

El desembarco mexicano comenzó en 1992 con la llegada de Cemex y estuvo en un primer momento muy centrado en empresas vinculadas a las materias primas. Esta primera etapa alcanzó su máxima expresión con la entrada en Repsol de Pemex, ahora retirada del accionariado tras su alianza fallida con Sacyr para tomar el control de la petrolera.

El punto de inflexión llegó en 2008, con la crisis, y tuvo a Carlos Slim como punta de lanza. El magnate se hizo con FCC y Realia, y abrió la puerta a otras grandes fortunas de su país. Comenzó entonces el gran aterrizaje de capital mexicano, acompañado también de la inversión de corporaciones españolas en México, de las que dan cuenta Repsol, Naturgy, BBVA, Santander, Iberdrola, OHL, Acciona, Telefónica o Meliá.

Tras las compras de Bimbo por su homónima mexicana, las inversiones se han intensificado y concentrado en sectores como el inmobiliario, la alimentación, el ocio o la construcción.

El gran lustro de la inversión mexicana arrancó en 2014, nada más completarse la compra de Camprofrío por Sigma y la de la empresa de autobuses Avanza por Ado. Aquel año, Orion adquirió la hotelera Lark y Alsea hizo lo propio con Zena. En 2015, Cemex se hizo con plantas de Holcim; Carso, con Realia; los hermanos Álvarez Aja, con hoteles de Nature; Cinépolis, con Yelmo Cines, y Carlos Fernández, con Amrest. En 2016 se produjeron las compras de FCC por Slim o de Colonial por Finaccess, el vehículo de Fernández.

En 2018 se han cerrado las compras de Vips, de un 10% de Glovo, de la Socimi Quonia, de la bodega Bornos o del Hotel Villa Magna. Han sido, en total, 1.144 millones de euros invertidos en 2014, 1.219 millones en 2015, 1.567 en 2016, 529 en 2017 y 793 hasta septiembre de 2018, a falta de contabilizar la compra de Vips por parte de Zena Alsea.

Pero las inversiones no acaban aquí. José Ignacio Jiménez, socio y director general de la consultora de recursos humanos Talengo, con presencia en México, asegura que se siguen rastreando activos en España. ¿Por qué? "Los inversores mexicanos ven España como la puerta de entrada a Europa y tienen, además, fuertes lazos emocionales con el país", explica.


Aclaración: La Asociación Mexicanos Aquí incluye esta información a modo ilustrativo de la presencia empresarial mexicana en España, pero no representa de ninguna manera a los empresarios citados en estos artículos.

 
 

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